Hablar del árbol genealógico espiritual es hacerlo de aquello que tiene que ver con nuestra energía sutil, pero que se plasma en el aquí y el ahora. No podemos obviarlo y, para entender su ramaje, es importante partir de la base, nuestro origen divino.
La divinidad, la base del árbol genealógico espiritual
Somos materia, pero para que esa materia exista, tuvo que haber una causa primera: Dios, divinidad, Fuente Universal… El origen de todo y el origen de todas las cosas. Acercarnos a esa divinidad es, al final, acercarnos a nuestra realidad y sirve para eliminar el ruido y los obstáculos de las ramas.
Nuestras ayudas divinas en el aquí y ahora
En este proceso de autoconocimiento y evolución personal no estamos solos: tenemos tres bases que son los guías espirituales, los maestros y la familia espiritual:
- Guías espirituales: los seres de luz son almas que están con nosotros, que nos protegen y que nos escuchan. Hay quien habla de quien sería nuestra conciencia o del alma, pero, en cualquier caso, nos iluminan cuando estamos mal o tenemos dudas.
- Maestros espirituales: los maestros espirituales son aquellas personas que, en nuestras vidas, nos proporcionan su sabiduría para avanzar o aprender. Lo que sucede es que estos maestros se pueden presentar, bien como tales, bien como personas que nos hacen aprender algo. Es necesario, eso sí, tener capacidad de discernimiento para no confundir a falsos profetas; a veces, las principales enseñanzas están en lo mundano.
- Familia espiritual: la familia espiritual es aquella que elegimos por afinidad, ya sea racional o de otro tipo. Trasciende las conveniencias del momento y, por eso, estos son vínculos que duran mucho tiempo. Pueden ser amistades o tu pareja, en función del caso.
Tener presentes a estos seres, físicos o etéreos, nos ayudará a la hora de afrontar situaciones complicadas. Por eso, la buena noticia es que no estamos solos.
La familia como reto evolutivo cotidiano
Finalmente, tenemos que hablar de nuestros familiares como reto evolutivo del día a día. Y, sobre todo, de nuestra familia de origen: madre, padre, hermanos, abuelos, tíos… Estas personas imprimen un aprendizaje en el día a día, a veces limitante, de ahí que sea tan importante entender que, espiritualmente, tienen una importancia.
Hemos venido a vivir una experiencia con nuestra familia de origen, a veces dolorosa, pero inevitable. Antes esto, nuestro reto evolutivo es trascender los condicionamientos negativos y mejorar para sentirnos mejor, más felices y actuar de forma asertiva. La idea central es seguir nuestro camino desde la lucidez, no desde el enfado ni la negación.
La asertividad es el camino, aunque a medio y largo plazo pueda ser complicado sostenerla. Los familiares son, realmente, la mayor, y más temprana, escuela de aprendizaje que tenemos.
Conoce tu árbol genealógico espiritual
El árbol genealógico espiritual representa las distintas ramificaciones que, desde el interior y el exterior, representan nuestra tríada de cuerpo, mente y espíritu. ¿Sientes que hay algo que no encaja? Yo te puedo ayudar a que te sientas alinead@ y que superes tus impedimentos para ser tú. ¡Contáctame y hablamos!