Aceptar tus poderes, dones y esencia

aceptar tus poderes

Los sabios, en la historia de la Humanidad, siempre han inferido que tenemos mayores capacidades de las que utilizamos. Aceptar tus poderes, en un mundo tan cambiante, es, no solo conveniente, sino necesario. Y aquí te explico el porqué y cómo sacar el velo a los problemas.

Aceptar tus poderes es un acto de autoestima, no de narcisismo

Quiero dejar claro que aceptar tus poderes es algo que tienes que hacer por autoestima, no narcisismo. Seguirás siendo una persona con sus días buenos y malos, sus temores y sus ganas de llorar o de enfadarse a veces. Lo que necesitas es ser consciente de ello porque estos poderes tienen que ayudarte. Al final, pueden no ser comunes pero pueden ser para ti una capacidad de crecimiento que no debes deseñar en ningún caso.

¿Cuáles pueden ser esos poderes? Realmente, podemos hablar de dos vertientes distintas. A veces, los podemos ver desde lo espiritual: la percepción extrasensorial, la intuición muy desarrollada, la canalización o, simplemente, la capacidad de leer y entender un oráculo. En lo más mundano, también hay varios tipos de poderes o habilidades: retentiva, velocidad, resistencia o constancia e, incluso, una mente despierta. En ambos casos, son cualidades o características en las que sobresalimos de las demás. Suena bien, ¿verdad?

Ahora bien, tampoco voy a mentir: el problema suele estar más con los primeros poderes que con los segundos. Ser más inteligente o tener habilidades de retentiva no genera, a priori, polémicas, pero lo otro sí. Aquí entramos, pues, en la importancia del autoconocimiento y de romper con aquellos prejuicios que nos impidan avanzar.

Conocerte es clave para tu desarrollo personal

Saber qué eres es fundamental para no vivir desde la dualidad, sino desde la integración personal. Y esto solo se consigue si, por ejemplo, asumes tus capacidades. A veces no es agradable, pero, cuando lo aceptas, se consigue esta integración hasta que se normaliza.

¿Cuál es la ventaja? Que así no se cumple la profecía de que «lo que resistes, persiste»; simplemente, no tienes que resistirte a nadie y, de esta manera, deja de ser molesto. Además, esta actitud sirve para no procrastinar y hacerte responsable plenamente de tus avances y logros. Es una de las pautas que se recomiendan en la vida para evitar que se enquisten determinadas situaciones que añaden incertidumbre a nuestras dificultades para avanzar. Y fluir, con los obstáculos del día a día, pero fluir.

Si fluyes siendo lo que eres y aceptándote, será mucho más fácil desarrollar tus habilidades personales. Por eso, aceptar lo que te sea dado es bueno para sacarle el máximo partido. La realidad a veces ya es lo suficientemente limitante como para que nos pongamos nosotr@s palos en las ruedas.

¡Empodérate aceptando tus capacidades!

Aceptar tus poderes te ayudará a ser más feliz y a lograr lo que te propongas. ¿Te cuesta asumir tus dones o les das la espalda? ¿Te sientes desorientad@? ¿Crees que es el momento de un cambio en tu vida? Yo te puedo ayudar a que aproveches todo tu potencial. Contáctame y hablamos.