Es un hecho que soltar viejas creencias limitantes te libera a ti. Pero, cuáles son y por qué también libera a tus descendientes es un tema de importancia central. Aquí te lo explico…
Las viejas creencias te bloquean a ti y pueden condicionar
En nuestro cerebro, y en nuestro ADN, tenemos impresa la historia de las memorias, para bien y para mal, de nuestra familia. Si a eso le unimos las viejas creencias limitantes que hemos recibido en la familia o en la escuela, es normal que nos podamos bloquear o condicionar. Mención aparte, claro está, de aquellas situaciones puntuales traumáticas que puedan recordarnos al pasado.
Tengamos presente que el guion de vida que asumimos de niños es muy relevante. Claro que nuestra realidad cambia o evoluciona, pero hay una base indudable y que nos marca. Tiempo después, esto queda reflejado en nuestras interacciones y contradicciones. Por eso, estas creencias son un lastre y pueden tener una raíz de vivencia propia, pero, también, de vivencia de otros. Cuando en la Biblia se hace referencia a las generaciones anteriores, con independencia de las creencias espirituales (o no), se quiere incidir en que lo que se transmite, pasa de una generación a otra.
En el desarrollo personal, la sanación de esas creencias es fundamental. Básicamente, porque, si no, la historia se va a reproducir siempre. Y esto implica sanarte tú y poner fin a una historia que, probablemente, se ha repetido durante generaciones. Lo mejor de todo es que también influye en los que vienen. ¿Pero, cómo hacerlo?
Construir la nueva historia libera a los que vienen
La construcción de una nueva historia de vida tiene una capacidad liberadora para los que vengan. No en vano, cuando esa carga energética se elimina, a través de la sanación y la integración, los hijos o descendientes del clan no tendrán que asumirla. Un error muy común de interpretación algunas Sagradas Escrituras es pensar que la transmisión es «per secula seculorum», cuando no es así.
Por lo tanto, es conveniente, y necesario, realizar este ajuste de cuentas interno porque tus descendientes tendrán un camino libre, con sus dificultades, pero sin cargas heredadas. Al principio puede ser doloroso o perturbador, pero compensa. Este es un motivo más para hacer ese cambio personal si lo necesitas. Y, aunque sea un proceso tortuoso al principio, puede ayudar mucho. Liberas a tu clan para siempre y esas cadenas invisibles o hilos, de los que hablaba Anne Ancelin, se rompen, para bien. Los trabajos de sanación implican comprensión, pero también un pacto interno de liberación.
Se utiliza en ocasiones la expresión «reseteo» para referirse a este proceso. No es exactamente así, pero sí es un borrado para el futuro, y eso vale para escribir tu propia historia. Si hablamos de amor, este es uno de los mayores actos que podemos realizar.
¿Quieres soltar viejas creencias limitantes que han quedado en tu árbol genealógico y necesitas ayuda? Contáctame y hablamos, te puedo ayudar en el proceso. Sentirás cómo liberas peso y empiezas a vivir.